Cuando peleamos por DACA, lo hicimos a pesar de que la gente nos decía que no podíamos ganar. Cambiamos lo que se decía que era políticamente posible y cambiamos las vidas de millones de personas por todo el país.

Hoy en día, después de casi 800,000 beneficiarios de DACA, nuestro movimiento nunca sera el mismo. Nos pusimos de pie ante los políticos, salimos de las sombras para compartir nuestras historias, tomamos de las calles, y nunca paramos de pelear.

Cada acción que nos acercó a DACA, cada “workshop” que hizo que gente aplicara para DACA, esas son acciones que para siempre cambiaron las vidas de cientos de miles de personas y al mismo tiempo el movimiento para los derechos de los inmigrantes. Ese trabajo no será olvidado, y usaremos ese mismo movimiento para seguir peleando por esos mismos valores.

Es por eso que necesitamos que tomes acción. Si DACA es derogado, queremos mandarle un mensaje claro al país: estamos INDIGNADOS y SIN MIEDO, y la pelea no termina aquí.